Sobre el infarto cerebral

May 3rd, 2012

Últimamente me he puesto bastante al día sobre lo que es un infarto cerebral. Ya sabía algo del asunto, y mis conocimientos se han visto ampliados notoriamente. Quería compartir desde hacía ya tiempo algunos consejos y consideraciones que pienso son de interés, pero no había tenido tiempo de ponerme todavía. De hoy no pasa así que vamos allá. Quiero aclarar, antes de nada, que no soy médico y que por lo tanto es bastante fácil que me equivoque. Si algún experto encuentra un error agradeceré que me lo diga y que cite una fuente fiable y entendible para poder corregir el texto.

 

¿Qué es un infarto cerebral?

 Empecemos por el principio. Un infarto cerebral no es más que la muerte de una parte del cerebro, de mayor o menor tamaño, producida por la falta de irrigación sanguínea. Dicho de otro modo, si a una zona del cerebro no le llega la sangre durante el tiempo suficiente, esa zona del cerebro muere. Las consecuencias pueden ser más o menos severas en función de la zona afectada, pero es importante indicar, que se puede conseguir una mejora muy significativa respecto al estado inicial, y que de entrada conviene ser optimista.

 

Consejos

 

Antes del diagnóstico:

Cuando a alguien le da un ictus, se nota. Los síntomas aparecen de forma brusca y suelen ser contundentes. Algunos de los más comunes son:

- dificultad en el habla

- parálisis parcial del cuerpo

- adormecimiento de distintas zonas

- pérdida de visión

- …

Puede ser que tengamos estos síntomas y no se trate de un ictus, podría tratarse también de un accidente isquémico transitorio o de una migraña con aura, por ejemplo. No pretendo sembrar el pánico pero sí digo que si se tienen estos síntomas hay que solicitar atención médica de forma inmediata. Tratar el ictus rápidamente puede suponer la diferencia entre vivir para contarlo o no, entre salir del hospital en silla de ruedas o salir por tu propio pie, etcétera… Así que si se tienen estos síntomas hay que acudir inmediatamente al hospital. Una vez allí recomiendo decir en admisiones que se cree que es un infarto cerebral y hay que insistir y mucho en que os atiendan cuanto antes. Si tardan en admitirnos, hay que hacer lo que sea para que nos hagan caso: si hay que insultar se insulta, si hay que amenazar se amenaza… lo que sea. Sólo faltaría que uno tuviera que sufrir una incapacidad severa durante el resto de su vida, sólo porque por turno iba detrás de cuatro desgraciados con gripes mal curadas. Si los médicos priorizan mal los casos que tengan, que no sea porque no se les ha avisado de que creemos que es un infarto cerebral y que por tanto requerimos atención urgente.

A parte de eso, no comas ni bebas nada. Absolutamente nada, luego explicaré por qué.

 

Después del diagnóstico:

Estos consejos que voy a dar son más para los familiares que para el propio enfermo, pues éste ya tiene bastante con lo que le ha caído encima y una vez se ha acudido a urgencias, poco más puede hacer.

 

- Haz siempre lo que diga el médico: Es una obviedad pero es el consejo más valioso. Este consejo invalida cualquiera de los otros ;) Insisto, es una obviedad pero sólo faltaría que viniera algún capullo a demandarme sólo porque he dado un consejo que no le ha funcionado ;)

- Comer y beber después de un ictus: Muchos de los síntomas del ictus son claramente visibles, la pérdida de movilidad en las extremidades, la dificultad a la hora de hablar, etcétera… son claras. Sin embargo es posible que haya otras partes del organismo que no funcionen y que no seamos conscientes de ello. Por ejemplo, una persona que habla mal, lo hará en muchos casos porque hay músculos de la cara que el cerebro no es capaz de hacer funcionar. Y del mismo modo en que el cerebro no es capaz de hacer trabajar a esos músculos, es bastante probable que tampoco sea capaz de hacer funcionar todos o algunos de los músculos de la garganta. Si esa afectación se ha producido y el enfermo ingiere algo podría pasar que los alimentos fueran a parar a los pulmones, por poner un ejemplo. Por tanto, algo que puede parecer completamente inofensivo, como es ofrecer agua a un sediento, puede no serlo. El profesional que debería encargarse de evaluar qué puede comer o beber un paciente es el logopeda. Una vez evaluado, lo normal sería que indicara una dieta adecuada para el paciente, que por resumir, es una dieta que tendrá como objetivo fundamental que sea fácil de tragar. Pero podría pasar, y ésto como casi todo lo demás que hay escrito aquí lo digo por experiencia propia, que se le de al paciente una dieta normal sin haber sido revisada previamente por el logopeda, y que se le de de beber sin ninguna consideración. Bueno pues no hay que darle absolutamente nada de comer por cuenta propia, si es el hospital el que le da de comer hay que preguntar si la dieta ha sido autorizada por el logopeda o no. Si no lo ha sido, lo mejor es no dar de comer al paciente ni un bocado. Si por la razón que sea, y aunque insisto, no sea nada recomendable, lo hacéis, se debe operar con mucho cuidado, dando trocitos muy pequeños y vigilando que el paciente coma muy despacio, estando completamente incorporado sobre la cama. Si en algún momento, hay alguna tos o cualquier gesto sospechoso que nos lleve a pensar que el enfermo no puede tragar bien, se debe dejar de comer de inmediato.

Sobre la bebida, si como con la comida, por alguna razón, no somos capaces de aguantar sin dar de beber hay algunas opciones que permiten reducir el riesgo de atragantamiento. Una es el agua con gas, que se nota más en boca y permite al enfermo percibir mejor dónde tiene el agua (sí, ese tipo de sensibilidad también se puede perder tras un ictus) y controlar de forma más consciente el acto de tragar. La otra opción que conozco es el espesante. Puede comprarse en cualquier farmacia, y son unos polvos que mezclados con el agua en cantidad suficiente, nos permitirán dejarla con una textura similar a la de un yogur. No da sabor y permite lo mismo que el agua con gas, aunque hasta dónde yo sé ésta es una opción todavía más recomendable.

- Ármate de paciencia: Un ictus es una cosa muy jodida para todos, tanto para el paciente como para sus seres queridos. Al ictus no sólo hay que achacarle el enorme dolor que debe suponer la pérdida de capacidades, sinó también la inmediatez de esa pérdida. Imagina que un día estás estupendamente, pensando lo que vas a hacer mañana y resulta que, mañana, no te puedes mover. Hablas pero no te entiende nadie, y no puedes hacer una infinidad de cosas cotidianas, que de tan cotidianas que eran, ni siquiera eras capaz de valorar. No puedes rascarte si te pica algo, no te puedes girar sobre la cama, no puedes vestirte, ni asearte… suena duro, ¿verdad? Pues por eso mismo los cuidadores deben armarse de paciencia. A mi entender hay que dejar al enfermo que intente hacer por sí mismo todo aquello que quiera hacer, siempre que no sea peligroso, aunque intentarlo suponga mucho tiempo. He visto gente que por no sufrir viendo como alguien a quién quieren pasa calamidades para hacer cualquier cosa de lo más sencilla, va y dice: “va, ya te lo hago yo”. Les comprendo, pero se equivocan. Una cosa es preguntar si se quiere ayuda, eso está bien, pero si el enfermo dice que no, y va a intentar algo por sí mismo hay que dejar que lo haga. Cuidar de una persona querida que se ha vuelto dependiente es muy cansado, física y moralmente. Por tanto de cara a mantener la paciencia lo más intacta posible conviene turnarse entre varios cuidadores. Que no te duela pedir ayuda si la necesitas.

- Saca el dolor: Toda situación traumática tiene una etapa de duelo que hay que pasar. No hay más. Si te haces el fuerte hoy, reventarás mañana. Cada uno lleva el duelo a su modo y así debe ser. Pero yo nunca le he encontrado mucho sentido a ocultar el dolor ante los demás. Si ponemos por caso a un hombre que pierde a su esposa, y tiene niños pequeños, entiendo perfectamente que trate de mostrarse fuerte y alegre ante sus hijos. Yo también lo intentaría. Pero una cosa es ésa y otra es que, entre adultos, cuando se sabe que se está pasando mal se finja que no hay sufrimiento. Estas cosas deben tratarse con toda la naturalidad que merecen. Vendría a ser, según mi forma de ver, como decir: “Bueno, ésto es una putada gorda, muy gorda, vale. Lo estamos pasando mal, cuando toque llorar, se llora, y no pasa nada, hay que sacarlo. No te aguantes cuándo te vengan ganas de desahogarte y yo haré lo propio. Y luego, cuándo lo hayamos sacado, habrá que ver la parte buena de todo ésto, que la tiene, apretar el culo y seguir hacia delante”

- Intenta relativizar: Es lo que decía antes de ver la parte buena de las cosas. Cuesta de ver, seguro, más aún para el enfermo, pero no quiere decir que no pueda haberla. Todo está en el cerebro así que un infarto cerebral no deja de ser, simple y llanamente, una macabra lotería con infinidad de resultados distintos, todos desagradables. Puede que un paciente haya visto reducida de forma considerable su movilidad, pero sí tenga un control total sobre sus esfínteres, o esté perfectamente a nivel cognitivo. Bueno, pues ya son motivos suficientes para ver las cosas con algo más de perspectiva. Puede también que el enfermo haya sufrido el ictus a una edad avanzada, y no estaría de más recordar que no hace tanto la media en cuánto a esperanza de vida rondaba los 40 años. ¿Que es un consuelo pobre? estoy de acuerdo pero todos estos truquillos yo creo que pueden venir bien y hay que usarlos en la medida de lo posible.

- Hay que trabajar: Ya se ha explicado antes que un ictus no es más que una zona del cerebro que ha muerto. Por tanto, lo que hiciera esa zona, deja de funcionar. Si se nos ha muerto la parte del cerebro que se encarga de mover el dedo meñique de la mano derecha, no podremos moverlo. Y el puto dedo estará perfecto ósea y muscularmente (al menos hasta que se atrofie por no usarlo) pero no se moverá ni a martillazos. Afortunadamente, una zona sana del cerebro puede llegar a aprender cosas que antes hacía la zona que ha muerto (neuroplasticidad), por lo que si las secuelas no han sido demasiado graves, puede incluso que pasado un tiempo nadie sea capaz de darse cuenta de que se ha sufrido un ictus con anterioridad.La pega es que para que haya neuroplasticidad tiene que haber trabajo. En el hospital se pasarán unos señores fisioterapeutas que dirán qué ejercicios hacer para mejorar (si no se los han cargado ya con los recortes, porque estaban a puntito de hacerlo cuando yo me vi en esta situación). Tiene que ser muy duro que uno de los ejercicios, consista, por ejemplo, en mover un brazo que no se quiere mover. Y que lo intentes una vez y otra y el brazo no responda. Lo fácil ahí es decir: “es que no puedo hacer este ejercicio porque no puedo mover el brazo”. Pues no, hay que hacerlo. Hasta qué punto es posible recuperarse es algo que debe determinar el equipo médico, por descontado, pero lo que es seguro, es que el brazo no se volverá a mover si no se intenta una y otra vez. Los cuidadores no deben ser blandos en este aspecto. Hay que ser comprensivo, claro, pero estricto también, y hay que hacer al enfermo trabajar… ¿Cuánto? todo lo que se pueda, se deben hacer ejercicios hasta que no se pueda continuar, y una vez descansado, volver a hacer ejercicios. Yo tuve mucha suerte porque mi enfermo le echó ganas y muchos cojones al asunto, que es lo que hay que hacer. Y él tuvo mucha suerte también por tenerme a mí y a otros cuántos seres queridos de enfermeros/fisioterapeutas/logopedas/psicólogos… Quizá fuéramos amateurs, sí, pero la entrega que se puso compensa con creces la falta de profesionalidad. Ningún enfermo a quién quieras podrá tener un cuidador mejor que tú, no lo olvides nunca. Saca pecho y siéntete orgulloso. Lo estás haciendo bien. Seguro.

Yo una de las cosas que hice fue una tabla de ejercicios que estaba siempre en el hospital. Ordené que cada vez que se hiciera alguno de los ejercicios se apuntara, indicando la hora, las repeticiones, etc.. Así cada uno cuándo llegaba, podía ver qué había hecho el cuidador anterior y hacer otra cosa. Por otro lado iba muy bien para ver la progresión. Aunque sea un proceso lento y frustrante, se puede mejorar mucho si uno se lo curra. Yo me encontré con una persona muy muy dependiente. Unos meses después la misma persona no necesita a nadie para casi casi nada. El cambio ha sido totalmente espectacular pero insisto en que hay que esforzarse, y que es duro.

A mí me temía cuándo entraba por la puerta porque sabía que iba a currar como un cabrón. Y eso es exactamente lo que hay que hacer, ser comprensivo pero no compasivo, tener carácter y hacerlos trabajar.

Nada más, me dejo cosas seguro pero es que podría estar escribiendo de ésto durante horas, como de cualquier otra cosa, y tengo una vida que atender. Espero que estos consejos puedan servir a alguien, al menos con esa intención está escrito.

No sé si has llegado a esta entrada porque eres enfermo, ser querido, o por simple curiosidad. En cualquier caso… recuerda: ánimo, aprieta el culo, y hacia delante. Siempre.

¿Y ahora qué?

November 29th, 2011

No tengo yo por un gran gobernante a un tipo mentiroso, mediocre y pusilánime. Y esa es, sin duda, la definición de Zapatero. Por eso me ha sorprendido mi reacción ante la llegada de Rajoy al poder. En primer lugar, porque ya dije hace cuatro años que pasaría, y en segundo lugar, porque partiendo de un presidente pésimo a mi parecer, habría hecho palmas con las orejas si hubiera ganado Rubalcaba. Cómo habrá sido el acojone, que acabé votando a mi amigo Cayo Lara, y eso estando en contra del voto útil… vamos, que supongo que llego a estar más acojonado aún y voy corriendo a mendigarle a Carrillo que se presente. Claro que supongo que el miedo es normal cuando uno tiene algo que perder.

Francamente, creo que puedo estar más que contento de cómo me están yendo las cosas. Sigo conservando mi trabajo, la hipoteca se va pagando, y voy tirando en general. No me doy grandes caprichos pues nunca he sido de esos y dentro de mis normas de razonable austeridad, vivo bien. Así que con la que está cayendo, quedaría yo por poco menos que un necio, si andase lloriqueando por aquí de mi desgraciada situación. No es esa la idea, he capeado cuatro años de crack y estoy muy contento. Pero sí es cierto que, aunque haya defendido y defienda que PSOE y PP son el mismo perro con distinto collar, conforme van pasando los años, uno va percibiendo más diferencias entre ambos.

No me considero de izquierdas ni derechas y de hecho, no me gustan las etiquetas. Tengo una opinión formada sobre cuál es el mejor camino para resolver algunos problemas y sobre otros no, y dónde encaje cada una de esas soluciones me da igual. Por si es de interés del lector, la mayoría encajarían en la izquierda, supongo, aunque insisto, no me gustan las etiquetas. Así que sin ser comunista tampoco debiera asustarme mucho pues no es Rajoy un tipo de lo más siniestro como sí lo son, indudablemente, Esteban González Pons o Esperanza Aguirre. Y sin embargo estoy acojonado.

No estoy en la situación ideal para que venga la derecha, si es que hubiere algún momento en que resultara ideal tal cosa. Con una deuda importante con el banco, sin dación en pago y ante la posibilidad de que empeoren notablemente mis condiciones laborales me acojono. Si hubiera tenido 20 años y fuera libre como un pajarillo, no me habría inquietado en gran medida la llegada del silbador al poder. Pero en una situación mucho más comprometida, y ante una mayoría absoluta, me cago vivo. Ya perdonaréis mi cobardía.

Rajoy lleva en su programa un montón de vaguedades con las que ha ganado arrolladoramente las elecciones. Falta ver, entonces, en qué medidas concretas se transforman esas vaguedades. Es uno de los problemas de la mal llamada democracia actual. No quiero ni querré elegir un muñeco que haga lo que le dé la gana durante sus años de mandato. Quiero que el pueblo decida lo que debe hacerse. En estas elecciones me planteé, por supuesto, la abstención. No me vale el típico argumento simplón y demagogo de que nuestros antepasados murieron para defender nuestro derecho al voto. A los que os suelten semejante memez, ya les podéis decir de mi parte que se vayan a la mierda. Lucharon por obtener la soberanía ciudadana y decidir, así, qué querían hacer con su presente y su futuro. Y eso, ahora, no ocurre.

Divagaciones a parte, ahora volveremos a tener otro muñeco que, como mínimo, estará haciendo lo que le plazca durante cuatro años y, por si no bastara con eso, lo hará con mayoría absoluta. Naturalmente habrá protestas en las calles ante las más que presumibles putadas que nos van a hacer, pero, y aquí viene el gran problema, les dará absolutamente igual. A estos políticos, acostumbrados como están a ignorar los nobles fundamentos de su profesión, se les ha impermeabilizado ya todo, así que bajo el autoconvencimiento del deber patriota y la legitimidad otorgada por las urnas, andarán revolviendo el país olvidando que los que sufrirán o disfrutarán sus medidas son los ciudadanos. Sí, los ciudadanos, esos que pueden disfrutar del enorme privilegio de cambiar de carta cada cuatro años.

Y todo, para llegar a ninguna parte. Naturalmente, espero equivocarme y que Rajoy me sorprenda para bien. Es cierto que lo estoy juzgando cuando aún no ha hecho nada, pero creo que no podréis culparme de mirar con recelo a un tipo que no ha dicho claramente lo que va a hacer. Tiene uno el cuerno algo quemado y el instinto lo suficientemente despierto como para no esperar nada bueno.

El PSOE ha sido aplastado en las elecciones por dos razones, la primera el vergonzante número de desempleados que hay en el país. Como era previsible, las falacias que escupieron sobre el impacto que tenía la crisis internacional en nuestras cifras de desempleo, que cada vez eran más escandalosas, de poco les sirvieron como justificación. Y en 2010, vino la segunda razón, cuando al aprobar medidas de recortes sociales ya acabaron por enterrarse del todo. Ni siquiera tuvieron la inteligencia estratégica de convocar elecciones anticipadas por negarse a recortar, dejar que los otros se comieran el marrón y volver cuatro años más tarde repitiendo aquello de lo mala que es la derecha. Esa habría sido una estrategia que, aunque rastrera, les hubiera funcionado. Y no es que sea partidario de defender este tipo de trucos electoralistas, pero sí me sirve para reseñar que son idiotas, y que yo, a la gente idiota, no la quiero gobernando una nación.

Votar a la desesperada no suele traer nada bueno y muchos lo habrán hecho empujados por su propia asfixia, esperando ver algo de luz al final del túnel. Otros, sencillamente han dejado de votar al PSOE porque se han sentido engañados. Y en medio de “fan boys” de ambos partidos y gente sin capacidad crítica alguna, andamos los demás viendo como nos dan por el culo, sin descanso, estúpidos sujetos que más allá de su capacidad verborreica, poco tienen que aportar. De elegir a un gobierno con mayoría absoluta se arrepiente una sociedad siempre, más aún cuando no existen mecanismos eficaces para enmendar el error.

A Rajoy se le ha elegido para que arregle lo del paro. A la gente le da igual lo del déficit, le daría igual incluso que recortaran servicios sociales importantes. Si arreglara el tema del paro Rajoy sería reelegido con toda seguridad. El problema en mi opinión, radica en que eso no se va a producir. Aznar creó empleo básicamente construyendo una burbuja en un sector que necesita, per se, mucha mano de obra. Eso unido a la enorme demanda basada en el “baby boom”, la llegada de muchos inmigrantes, alemanes con ganas de playa y especuladores en general obró el milagro del que el tipo, aún anda pavoneándose como si hubiera algo de lo que presumir en una solución que no es sostenible, si no es a crédito.

Creo que el número de desempleados se verá reducido, como mucho, en un millón de personas los próximos cuatro años. Y creo que esto podrá ocurrir porque al haber cambio de gobierno, y estando el anterior tan desgastado, parte del dinero que está quieto podría empezar a moverse. No es poca cosa que un millón de personas encuentren trabajo, claro, pero no creo que esto sea fruto de las medidas que se tomen sino de una cuestión de confianza y por otro lado, seguramente distará del milagro que espera y ansía el pueblo español.

No niego que usar el truco de cambiar de muñeco para mejorar la confianza y por tanto, parte de la economía, puede aliviar algo al principio. Es como si en lugar de ir al médico ante un dolor fuerte, te tomas el primer calmante que encuentras por casa.

Pero ya sabemos todos lo que pasa cuando vuelven los dolores, ¿verdad?

Y la chispa saltó

May 17th, 2011

Se está montando gran revuelo con las manifestaciones del domingo promovidas por la plataforma Democracia real ya. Francamente, estoy sorprendido por cómo está sucediendo todo.

Tuve constancia hace como un par de meses del movimiento, y me lo miré con algo más de cariño hace unos días. Un amigo me propuso ir a la manifestación y solamente entonces leí su manifiesto.

Y la verdad… me pareció mediocre. Muy mediocre.

El caso es que a pesar de sus fallos - muy notables a mi parecer- han tenido mucho éxito, han conseguido sacar a las calles a muchas más personas de las que sacaron los sindicatos en una (redoble de tambores) huelga general.

Llevaba tiempo planteándome cómo era posible que en la situación actual aún no hubiera revueltas. La única explicación que encontraba yo era que una enorme economía sumergida y el apoyo familiar, sofocaba la ira de tantas y tantas personas que deberían estar protestando en la calle.

Me equivocaba. Lo que hacía falta era algo que seguir para unir cabreos. Y ese algo ha llegado. El movimiento perfecto es Democracia real ya. Un grupo sin ideología clara definida y sin soluciones a los problemas planteados es el ideal para unir a los cabreados por distintos motivos y protestar con una sola voz.

Ahora el movimiento estará creciendo algún tiempo. Protestarán, acamparán, lucharán unidos y gritarán con fuerza.

¿Y luego qué? luego nada. Cuando ni los medios ni sus amos los caciques puedan mirar hacia otro lado algunos emisarios tratarán de entender qué quiere el movimiento. Y resultará que lo que quiere el movimiento no puede hacerse. No porque los que ostentan el poder no sean ratas, sino porque lo que quieren, tardaría muchos años en hacerse. Y no habrá fuerza política capaz de ejecutar todo eso de golpe.

Critico porque al contrario de lo que pueda parecer me alegra mucho que Democracia real ya haya tenido esta acogida. Porque significa que tenemos sangre en las venas. Que todo el mundo tiene un límite y que el límite ya ha llegado. Que ha llegado tarde, sí, pero que al fin y al cabo llega tarde a todas partes. Que estamos hartos y dispuestos a hacer algo para cambiar las cosas. Que democracia significa que el pueblo debe gobernar y no que un muñeco pusilánime y cretino pueda hacer lo que quieran sus dueños durante cuatro años. Que hay cosas que no funcionan, muchas cosas que no funcionan y que hemos preferido salir a solucionarlas en lugar de quedarnos un ratito más viendo el Sálvame. Que hay algo más, que hay espíritu crítico suficiente como para pensar que hay futuro, como para pensar que España tiene salvación.

No hay voluntad de millones de personas que no pueda cumplirse si todas esas personas empujan juntas. Si gritan y luchan juntas. Y está la lucha, y los gritos, y las ganas, y el corazón. Y yo me alegro mucho por ello. Pero nunca seremos egipcios sin saber lo que queremos.

Quiere el movimiento que el político deje de trincar, que jóvenes y mayores tengan empleo, un mejor reparto de la riqueza, unos representantes enfocados a satisfacer las necesidades de sus conciudadanos y no los intereses de los grandes grupos de poder.

Y yo también. Por eso quiero que enfoquen objetivos y los planteen claramente. Que todo el mundo sepa qué apoya exactamente y qué no. No se puede desaprovechar algo tan valioso como el apoyo de miles de personas y estoy seguro de que no pretenden hacerlo de forma consciente, como sí lo hacen muchos partidos políticos. No critico sus nobles intenciones, los apoyo en su entrega. Pero sin objetivos claros el fuego se convertirá, poco a poco, en cenizas.

Y ya ha costado suficiente hacer la madera arder.

Orsai

December 31st, 2010

Desde ayer formo parte de un selecto club. Soy una de las 10.080 personas que tienen el número uno de la revista Orsai. Me llamaron de la librería para avisarme y fui por la tarde. Acabé de pagarla (sí, había dado 6 € a ciegas) y nada más salir la olí. Allí, en plena calle Balmes de Barcelona, y con 30 años en mis alforjas la olí. Más de 200 páginas en una revista que parece un libro, sin nada de publicidad.

Pocas personas en todo el mundo la hemos comprado, y muchos desconocerán de su existencia. ¿Por qué comprar una revista, de la que se desconoce la mayor parte de su contenido y antes siquiera de que se imprima? En mi caso, sentía que debía hacerlo, sin más.

En España, el periodismo de calidad, el imparcial, el de verdad, está de vacaciones. La diversidad ofrecida en los kioskos no es más que la guerra encarnizada de los contendientes para ganar más muñecos para su equipo, para etiquetarte:

- ¿Eres de izquierdas o de derechas?
- De izquierdas.
- ¿De izquierdas? si un día vi en tu casa como le dabas a tu hijo el bocadillo envuelto con una página de La razón.
- Bueno… es cierto. Pero es que ese ejemplar venía con un muñeco del señor de los anillos y…
- Calla y aléjate de mí, ¡facha de mierda!

Etiquetado.

Hace poco vi la portada más capciosa y ruín que recuerdo. El mundo asociaba a Artur Mas con independentistas y proetarras. Pura mierda. No se puede ni se debe decir de otra forma. Semejante basura no puede aparecer en ningún medio, menos aún en la portada de un diario nacional de gran tiraje. Esa portada no la ha hecho ningún periodista. Quizá fuese a la facultad, no lo niego. Puede que incluso sacara buenas notas. Pero de igual manera que alguien que receta homeopatía no puede llamarse médico por mucho que haya estudiado medicina, nadie capaz de hacer esa portada puede llamarse periodista.

Cuando el helicóptero en el que viajaban Aguirre y Rajoy se estrelló, todos los diarios abrieron al día siguiente con esa información en portada. De un helicóptero estrellado se sale de la mejor forma que se puede, supongo. Y si el que se ha estrellado es un político importante, mientras lo hace, será fotografiado sin descanso.

Según qué foto se elija, se puede quedar mejor o peor, nadie lo duda. Si uno es famoso, está en la playa, y lo fotografían, dependiendo de si la foto la elige Hola! o Cuore puede salir mirando al horizonte en una bella puesta de sol con la melena al viento, o con un moco despistado, bailando en alguno de sus dos pezones caido en un desafortunado despiste.

El mundo había elegido la más digna posible, salía Rajoy de forma elegante del aparato estrellado, como el ave fénix resurgiendo de sus cenizas; la melena. El país, sin embargo, mostraba un Mariano torpe, patoso, patético; el moco.

- ¿Eres de izquierdas o de derechas?
- De derechas.
- ¿De derechas? si un día vi en tu casa como le dabas a tu hijo el bocadillo envuelto con una página de El país.
- Bueno… es cierto. Pero es que ese ejemplar venía con una película de píxar…
- Calla y aléjate de mí, ¡stalinista asqueroso!

Etiquetado.

Un tío sale de un helicóptero vivo de milagro y dos periódicos de gran importancia, de un país en teoría democrático intentan ensalzar y destruir al personaje respectivamente. Manipulan la información. Son dos cuores. Dos puras mierdas.

Y ante ese panorama desolador, viene un argentino afincado en Sant Celoni, afirma que todo es basura y propone volver a lo auténtico, al periodismo real, el que solo puede existir sin anunciantes, sin manos negras. De manera autofinanciada y sin importarle recuperar lo gastado. En definitiva, genera un terremoto solo con el choque de sus cojones.

¿Y ante eso qué hay que hacer? Comprar una revista, o más. Porque si compras Orsai, estás haciendo grande el periodismo, mientras que si compras el país o el mundo… pura mierda.

Ah, Casciari, una cosita: la revista huele de puta madre.

Publicidad

November 27th, 2010

Una de las razones por las que creé el blog, era porque quería hacer experimentos con publicidad (adsense y demás). Aún no lo había hecho pero ya era hora. Así que ya se pueden ver anuncios, y puede que en los próximos días/meses se sigan viendo cambios.

Saludos.

Mi última carta

November 13th, 2010

¿Sabes? Ahora tendría que estar trabajando. Sí, a estas horas… Debería escribir código fuente, documentación técnica, presentaciones, presupuestos, no sé con qué me pondría primero. Tarde o temprano tendré que hacerlo. La lógica me sugiere hacerlo cuanto antes, ya que quizás así, y sólo quizás, pueda evitar que las próximas noches se hagan horriblemente largas.

Pero poco entiende la lógica de sentimientos, y sobre mis sentimientos debo escribirte hoy y ahora, aunque no sea fácil.

No lo es porque el dolor no entiende de palabras, sólo golpea fuerte. Y no es nada fácil verbalizar los golpes, pero debo hacerlo.

Me duele recordarte. Saber que nunca más volveré a verte. Me duele soportar la incoherencia de no pensar en ti cuando existías, y de recordarte ahora, todos y cada uno de los días, desde que no estás. Me duele no ser capaz de entender que la vida es finita y que las desgracias, a veces, ocurren. Que se escapan de los titulares de los periódicos y desgarran cosas de tu cuerpo, que descubres en ese momento porque las oyes romperse. Estoy marcado por dentro, puede que para siempre.

Dicen algunos que hay que relativizar las cosas, pensar en positivo. No niego que tengan razón. En multitud de libros se venden esos conceptos, y a buen precio. Pero ni una página, ni una sola página de cualquiera de esas ediciones de bolsillo de papel cutre, tipografía serif, autor de conferencias y portadas llamativas te conoció. Ni una. Y no hay naranja de portada que hubiera podido apartar a alguien de tu sonrisa, de tu alegría, de ti. Ni aún estando tan lejos del libro como lo estábamos tú y yo. Y es que las páginas no entienden de golpes, ni de amor…

Ahora, ahora que al fin parecieron pasar los tiempos de grandes anestesias y nubes de abstracción. Ahora que escucho lo que oigo, que observo lo que veo, que siento lo que toco… Ahora que mi corazón palpita con intensidad, que puedo notar como mis pulmones se llenan del aire de mi planeta insignificante. Ahora… me duele.

Yo, el estúpido que creyó ser el rey de la serenidad y el sosiego. Yo, que creí en cuentos de sabios, ahora siento, río, salto, corro, abrazo y beso. Vivo. Y ahora, lo hago de verdad, sólo con un fino escudo ante el pecho y sin paraguas teísta alguno sobre mi cabeza.

Tirar el paraguas… la elección que tomamos los de raciocinio honrado y coherente, los que no cedemos, los que no clavamos las rodillas ante nada ni nadie, ni divino ni humano, los valientes. Bien saben los que me conocen que no cambio mi valentía por un consuelo falso.

Casi a pecho descubierto me enfrento a ésto y a todo, huyo de historias de ficción, sólo quiero realidades. Y en esas realidades se halla una tan terrible como que no volveré a verte. Nunca. Y no podrás escucharme decir lo que te quise y lo que te seguiré queriendo… Nunca.

Y siento escribir ésto, porque sé que ni lo esperabas de mí, ni mereces que mi última carta sea triste. Intentaré estar bien en el futuro, te lo prometo.

Mucho me temo, no obstante, que de vez en cuando deberé detenerme un momento y recomponerme a partir de mis escombros. Para que te quedes más tranquila, intentaré parar lo menos posible.

Qué menos que hacerte ese regalo, preciosa.

Teletiendas

October 18th, 2010

Tal y como ocurrió con la baba de caracol, hay una enorme tontería que ha cruzado el charco. Hoy, al llegar a casa, he visto una propaganda de una tienda que está cerca de mi casa, donde anuncian esto:

Es un ¿invento? que descubrí gracias a Berto hace días, y que afortunadamente, ya está aquí:

Esa gilipollez ya está aquí, pronto lo veréis en las casas de vuestras abuelas, vecinas, y otras ancianas sin catalogar.

Dejo otro vídeo para que las risas ya sean completas:

Saludos :D

Dospuntocerizándome

October 12th, 2010

Por causas totalmente ajenas a mi voluntad tengo que empezar a utilizar las herramientas de la mal llamada web 2.0.

Para el que no lo sepa, la web 2.0 no es nada… es un concepto hetéreo aprovechado por algunos charlatanes para dar conferencias y vender humo a capazos. Eso no quiere decir que no haya herramientas interesantes, es el concepto o conjunto de herramientas lo que apesta a palabrería barata a muchos kilómetros de distancia. Hay matices claro, pero me aburren.

Total, que como iba diciendo, tengo que empezar a usar estas cosas. Me he hecho un twitter, para verlo hay que hacer click sobre la imagen:


Mi cuenta en twitter

Aspirando

October 8th, 2010

Pongo a continuación el primer vídeo que he subido al Youtube. Es extraño haber visto tantos vídeos de otra gente y ver uno tuyo de pronto ahí…

El caso es que quería estrenar la cuenta y he subido este vídeo:

Esa es la poyata de la ventana de mi salón y el aspirador es un AEG-Electrolux Modelo AES 450, que me regalaron unos amigos al independizarme.  ¡Mirad cómo aspira el jodío!, va de puta madre.

Habiendo acabado este texto, me despido sabiendo que, a buen seguro, su lectura resultará de enorme utilidad.

P.D.: El señor Francisco AEG Electrolux no me ha pagado por escribir esta entrada. Dicho ésto, si quiere premiarme, aprovecho para decirle que un lavavajillas me vendría estupendamente.

P.D. 2: Buen fin de semana a todos, especialmente a usted, don Francisco.

Tortillaca

September 5th, 2010

Mi primera tortilla de patatas:

tortillaca.jpg

Tiene su ciencia la recetita esta, pero a pesar de todo, no me quedó muy mal. Sosa y algo seca, pero bastante aceptable para ser la primera vez ;)