Mi primer año de independencia

Hoy hace un año exactamente que me independicé. ¡Se dice pronto!

Ahora es fácil verlo pero hace un año no tenía tan claro que sería capaz de hacerlo bien. Confiaba muchísimo en mis posibilidades, pero siempre queda algún resquicio de duda – aunque sea despreciable en mi caso -

Voy a intentar poner aquí todo lo que me parece significativo de este año en cuanto a independencia se refiere:

Alimentación:

Era uno de los grandes miedos. Los primeros días, cuando estaba en la cocina, me sentía como un elefante en un after, totalmente fuera de lugar. Cuando vivía con mis padres no cocinaba nada. Alguna vez puse interés pero la cocina era territorio materno y ahí no había espacio para el aprendizaje ni la experimentación.

Siempre había pensado que cuando tuviera mi casa,  probaría cosas en la cocina. En un año no he hecho nada, ninguna prueba interesante en ningún ámbito, ni en el mundo de los primeros, los segundos o los postres.

Podría dividir este año en tres fases alimenticias:

1) Orden y entusiasmo: Empecé con una alimentación simple e insípida a más no poder, pero sana. Mi dieta se basaba sobretodo en carne y pescado a la plancha, legumbres, pasta, arroz, leche y cereales. La fruta sólo en zumos, y la verdura en alguna ensalada cortada por mí mismo. Ocasionalmente tomaba patata y huevos. Aunque como digo, lo que hacía no tenía sabor a nada, era bastante disciplinado y cada día me hacía la cena y la comida del día siguiente (trabajo lejos de casa, así que si puedo comer de fiambrera mucho mejor para la salud y para el bolsillo). Además, para el desayuno, me hacía sandwitchs de mermelada y los congelaba. El pan de molde no es de las cosas que quedan mejor cuando las descongelas pero como voy muy dormido por las mañanas tampoco me importaba mucho.

2) Practicidad nocturna: Unos tres meses después los hábitos cambiaron. La disciplina menguó y aunque seguía haciéndome la comida para el día siguiente, por la noche, las cenas eran mucho más cutres: leche con cereales y cacao en polvo, bolsas de snacks varios (pipas, palomitas, mezclas de estas que traen un poco de todo, sandwitchs por un tubo, etcétera…)

3) Dejadez preocupante: Hará unos dos meses que estoy en esta fase. Sigo cenando mal, sin preparar nada pero además como fuera la mayoría de los días. Tranquilamente puedo hacerlo 4 de 5 días laborables, lo que supone un gasto de unos 165 € al mes fácilmente reducibles. Sin embargo, no encuentro el tiempo entre semana para prepararme la comida. Una solución sería tener algunas recetas franquicia y aprovechar un día a la semana para hacer comida en mayor cantidad y dejarla lista para llevarla al trabajo. Pero no he conseguido preparar platos con el sabor suficiente como para hacer eso. Así que en esas estamos, intentando aprender a cocinar algo que valga la pena, pero sin intentarlo.
He descubierto también las bolsas congeladas que al echarlas en la sartén y sin hacer nada se convierten en algo muy rico. Eso y las ensaladas que ya vienen preparadas en bolsa me ha hecho mejorar algo, mis cenas.

Algunas consideraciones sueltas:

- He consumido en este año más pan de molde que en toda mi vida, y no exagero nada. El hecho de tenerlo siempre a mano, y en buen estado (que no entiendo cómo es posible que aguante tanto, pero bueno) me ha hecho prescindir del pan de verdad (aunque me encante) en muchísimas ocasiones.

- El hecho de que el atún y el maíz vengan en lata ha propiciado que el plato que más he preparado con diferencia este año hayan sido las ensaladas de pasta. No tengo ni idea de cuantas me habré comido, pero han sido muchas. Espirales, maíz, atún, sal y aceite de oliva. Alguna vez le he añadido cebolla y algo de jamón de york, pero ahí acaba la historia.

- Como sospechaba, mi sandwitchera me ha sacado de la hambruna en multitud de ocasiones.

- He perdido entre unos 6 Kg sin pretenderlo ni vigilar nada la alimentación.

- Estoy vivo a pesar de todo

Compras:

Esto sin darme cuenta ya lo tengo resuelto. Antes de irme, pensaba: ¿cómo coño sé lo que tengo y cuanto tengo que comprar? Nadie me daba una respuesta y yo tampoco puedo darla ahora porque no la sé. El caso es que al principio a lo mejor iba dos o tres veces por semana al súper. Ahora muchas veces voy una vez cada dos semanas, porque sé calcular mejor lo que necesito, y cuando caducarán las cosas. El caso es que sin darme cuenta, he asumido el proceso de ir de compras y ya no tengo que preocuparme. He aprendido a improvisar y me encanta.

Soledad:

Estoy en la gloria solo. Alguna duda tuve de si echaría de menos la compañía y se ha desvanecido. De entrada, tampoco estoy tanto tiempo en casa. Como mínimo estoy 12 horas fuera, eso con mucha suerte. Y los fines de semana si estoy solo es porque quiero. A veces me imagino a la mujer más maravillosa del mundo viviendo aquí conmigo y no creo que pudiera soportarla más de un mes. Uno va adquiriendo vicios seguramente difíciles de erradicar.

Vivir solo es sinónimo de dos cosas: mucho curro y mucha libertad. Lo primero es una mierda, lo segundo, una maravilla que seguramente no valoro como es debido.

Tareas domésticas:

Lo llevo fatal, pero fatal… Hay que hacer infinidad de cosas y no me gusta ninguna. Aquí van algunas:

- Cocinar
- Planchar
- Limpiar:
–> Barrer
–> Fregar el suelo y la cocina y el baño
–> Limpiar el polvo
–> Fregar los platos
- Ordenar las cosas que se desordenan sin saber por qué
- Poner lavadoras

Me siento mal porque hacer algo así en un piso como el mío, con la relativa poca cantidad de ropa que tengo, etcétera… debería ser sencillo. Con un poco de disciplina debería bastar y sin embargo soy un desastre. El tema llega hasta el punto que a pesar de ser este un blog anónimo, me da verguenza contar algunas cosas por si las lee la gente que me conoce. Yno lo digo en broma.

Sueño:

Este miedo sí se ha cumplido totalmente. Temía quedarme dormido muchas veces en el sofá, ir perdiendo la consciencia por ahí y quedarme dormido en lugares indebidos. Y se ha cumplido, ya lo creo. Cuando vivía con mis padres había dos vocecillas que me insistían incansablemente que fuera a la cama cuando me acomodaba demasiado. De la misma forma, hacían de segundo despertador de forma muy eficiente. Ahora que esas voces no están, dependo de mí mismo para desplazarme hasta la cama y para levantarme. Y mi cuerpo no responde como debería. Espero que la ciencia tenga algo que decir al respecto, porque el tema  me preocupa bastante y ya no sé qué hacer.

Situación financiera:

Esto también me asustaba bastante. ¿Cuánto cuesta vivir solo? ¿qué gastos hay? Mucho dinero no tengo en el banco, desde luego. A pesar de eso, supongo que no me puedo quejar. En este año he pagado una cuota máxima de 923 € y una mínima de 502 € (que es lo que estoy pagando ahora hasta la próxima revisión). Nada más y nada menos que 421 € de diferencia por la misma vivienda. Aún y pagando los 923 € he conseguido vivir sin privarme de grandes cosas y ahorrar algo.

Debería aprovechar el precio del dinero actual para ahorrar. No soy de darme grandes caprichos pero este año, precisamente es cuando me he permitido más lujos:

- Bicicleta y accesorios: 550 €
- 4 cursos de salsa: 220 €
- Guitarra + accesorios + curso: 180 €
- Portátil: 470 €
- Fin de semana en Amsterdam: 500 €
- Material deportivo variado: 150 €

Eso nos deja un total de 2.070 € quemados en cosas prescindibles (algunas de ellas nada aprovechadas). Por un lado, , el placer que me han reportado algunas de esas cosas compensa con creces el gasto hecho, y además no me habría sacado de pobre tener esa pasta en el banco. Por no hablar de la posibilidad no descartable de que haya corralito…

Pero por otro, es mucho dinero y debo plantearme muy seriamente evitar gastos así en el futuro. Mi cuenta corriente no llega aún a los 6.000 € y no puede ser.

Experiencias:

He hecho muy muy poca vida social en mi casa. Es algo que no me habría esperado por nada del mundo. No se ha hecho ninguna fiesta de inauguración con nadie. Mi familia no ha venido en todo este año y casi todos mis amigos han caido por aquí en alguna ocasión, pero muy pocas veces. No es porque no me guste estar con gente, me gusta la compañía si es buena y tengo bastante gente entre la que elegir esa buena compañía. Lo que ha pasado es algo tan sencillo como que el día a día se ha comido mi tiempo. Mi idea inicial era la de aprender a preparar algo decente, aunque sólo fueran dos platos con buen sabor e invitar a la gente. Como no he aprendido a hacer nada no he invitado a nadie. Lo he ido dejando y no ha llegado el momento, tan sencillo como eso. Para otro tipo de eventos más informales (véase por ejemplo ver una película y comer pipas hasta la muerte), tampoco he encontrado el momento debido al estado de la vivienda. Puede que sea cerdo pero también soy pudoroso y mi porquería debo verla yo solo.

Lo más curioso de todo es que aunque muchas veces me he recriminado que eso tenía que cambiar, no he echado de menos hacer esas celebraciones o incrementar la vida social en mi casa. He estado cómodo así, sin más.

Consideraciones finales:

Independizarse vale muchísimo la pena, y ojalá lo hubiera hecho antes.  Si eres un vividor como lo era yo antes (ropa limpia y planchadita en el armario, plato de comida riquísimo siempre puesto en la mesa, casa limpia sin ningún esfuerzo por tu parte) valorarás mucho más el trabajo de un/a amo/a de casa, muchísimo más. Hay pocos trabajos tan desagradecidos como ese.

Valorarás también el tiempo que tenías y que no tienes ahora. Vivir solo está muy bien, pero no te queda tiempo para casi nada. Supongo que si se vive cerca del trabajo o se hace jornada intensiva la cosa cambiará pero sino, al principio puede ser bastante agobiante.

Todo el mundo debería independizarse en solitario sólo para darse cuenta de la cantidad de residuos que se generan y que nunca deberían haberse creado. Cuando llegas de hacer la compra, guardas todo lo que has comprado y al tirar los envoltorios (principalmente de plástico) compruebas que has llenado una bolsa de basura entera, te das cuenta de que las cosas no van bien así y que hay que cambiar hábitos cuanto antes. Supongo que al independizarse en pareja también se puede uno dar cuenta, pero me da la impresión que en solitario se aprecia mucho más.

Actualización: Entrada número 100

Talento

Decía el tristemente desaparecido Vicente Ferrer que cada persona ha nacido con una misión en esta vida. No creo que sea cierto pero sí resulta evidente que hay personas que tienen habilidades especiales. Algunos están hechos para practicar algún deporte en concreto, y cuando lo practican, triunfan. Otros tenemos habilidades que no por inútiles son menos increíbles.

Yo, he nacido para dormir. Puedo dormir en cualquier lugar y/o circunstancia con una facilidad que asombra a todo aquel que ha podido presenciar alguna de mis gestas.

Desde que me independicé, duermo con demasiada frecuencia en el sofá. No me refiero a una siesta controlada, con una mantita y música relajante. Me refiero a dormirme de forma casi narcoléptica en un sofá que tiene más de 25 años. Unas dos veces por semana suelo quedarme sopa, sobre cualquier objeto, con las gafas puestas, y con todo encendido (luces, tele…).

Voy a poner un ejemplo de lo que ha ocurrido entre ayer y hoy. Ayer llegué a mi casa a las 17 h. Me puse ropita fresca y me senté en el sofá a ver sufrir a los ciclistas del tour mientras me tomaba un helado. Sobre las 18 h me quedé dormido y me he levantado hoy a las 12 AM.

Es decir, he dormido 18 horas y sé que si me tumbara de nuevo, me volvería a dormir.

Y todo eso durmiendo aquí:

dormilega.jpg

No me negaréis que es asombroso. Me he clavado el mando, el teléfono, el mocho, todo, en la espalda. Tenía el cuello doblado sobre uno de los brazos de madera del sofá (que no se ven porque la cámara es una mierda, pero están). Y aún y así he tenido los santos cojones de dormir 18 horas sin levantarme siquiera para ir a mear.

No hay duda de que si algún día el dormir se convierte en competición, llenaré mi casa de medallas ;)

Darwin tenía razón

Era agosto, y hacía calor, mucho calor.

En una habitación de hospital dos vidas estaban a punto de cambiar. No era su primera vez y sin embargo habían vuelto a surgir las mismas dudas…

¿Seremos capaces de hacerlo bien? ¿y si nace con algún problema? hasta ahora nos las hemos apañado pero con dos, será más difícil…

Esas y otras muchas preguntas rondaban sus cabecitas. Horas después la vida se abrió paso inexorablemente y la criatura nació.

Pasados cinco años, sintieron de nuevo esa horrible angustia hasta que su niño empezó a llorar. Y como si de algo mágico se tratase, se contagiaron. No hizo falta mirarse, ni hablar, ni acudir a ningún notario, sabían que pasara lo que pasara harían todo aquello que fuera necesario para cuidarlo, para protegerlo, para defenderlo hasta el fin de sus días. Como su hermana, había pasado a un primer plano.

El primero en verlo fue su padre. Antonio, tenía la piel tostada. En tiempos en que no existía la metrosexualidad las batallas entre el hombre y el sol se libraban sin intermediarios. Colocó a la criatura encima de una mesa y puso en práctica todos sus conocimientos de medicina. Tras revisar que tenía dos manos, dos pies, un par de orejas y de ojos respectivamente, un pene y dos testículos respiró tranquilo.

¡UFFFF! Parece que está todo bien. – se dijo -

En los años sucesivos el niño recibió innumerables muestras de cariño y entrega. Cada día, tal y como ocurrió con su hermana subían un peldaño más en la escalera del sacrificio, que en esa casa, parecían llegar a infinito.

Cuando llegaban del campo, los domingos, él era el primero en ducharse. Sino, se iba enroscando en el sofá y no había forma de moverlo después.

Isabel era limpiadora. Tenía la espalda algo fastidiada y tanto limpiar dentro y fuera de casa había endurecido sus manos.

Ella era la encargada de bañar al chaval, y lo hacía como si en ello le fuera la vida. No se trataba sólo de limpiar, no era deformación profesional sino amor lo que movía sus manos. Al acabar, lo envolvía en una toalla y lo sentaba encima de la lavadora, que estaba dentro del mismo baño en aquella antigua vivienda.

Ya está mi niño, ya pronto estarás sequito – decía mientras pasaba la toalla suavemente sobre la que parecía ser la piel más delicada del mundo. Luego lo peinaba, lo vestía, se lo comía a besos, y con un serio “venga, a cenar y a dormir” daba por terminada la tarea.

Pasaron los años y alegrías y penas se sucedieron a partes iguales. Él, ya adolescente tuvo algún problema de salud que provocó gran sufrimiento en sus padres. Recordaron el pacto que habían hecho cuando nació, sin hablarlo entre ellos, sin mirarse, sin notarios… y se esforzaron para hacer cambiar la situación. Finalmente, conviertiendo en propio el dolor ajeno y tras luchar mucho tiempo la situación mejoró. El chaval volvió a sonreir. Y de nuevo, ellos, se contagiaron.

Hace una semana, madre e hijo hicieron un traslado. Él se fue de casa, consideró que al fin era el momento de volar del nido. Con 28 años parecía algo razonable y aunque ella no estaba del todo de acuerdo, no le quedó más remedio que aceptarlo. Pensaba en quién le cuidaría cuando tuviera fiebre, quién le insistiría en que comiera verdura, quién se preocuparía por él si llegaba tarde… La ausencia de respuestas a esas preguntas le causaba gran angustia. Pero se resignó, al fin y al cabo, lo que ella quisiera no era demasiado relevante, el orden de prioridades seguía siendo el mismo.

En ese traslado, el antiguo niño, a punto de independizarse ya, contempló emocionado como su madre colocaba su ropa en los cajones. En silencio y con devoción absoluta colocó las prendas como si el aglomerado del armario fuese tan delicado como la piel de aquél niño a quién hacía ya largo tiempo, secaba con una toalla encima de la lavadora.

Muchísimos siglos han pasado desde que un primate se pusiera de pie para observar mejor el terreno por el que se movía y sin embargo, el instinto de protección a las crías sigue siendo el mismo.

Dudo que esa cría olvide alguna vez todo lo que Antonio e Isabel hicieron, y espero que no tenga dudas sobre qué hacer si alguna vez debe devolver parte de todo lo que recibió. En caso contrario, habría sido preferible que aquél primate hubiera seguido gateando hasta nuestros días.

Fantasmas de independencia

Mi subconsciente no quiere que me independize. Se va a tener qué joder pero es curioso lo que he soñado esta noche.

Suelo tener pesadillas, es algo normal en mí, no sé la razón pero muchas de mis noches son complicadas desde hace ya mucho tiempo. Algunas están relacionadas con situaciones reales, temas de trabajo sobretodo, etc… y otras son completamente surrealistas.

Hoy ha habido de todo, ha sido desagradable en general pero os voy a explicar la parte más curiosa. Primero os pongo en antecedentes:

Estoy hasta el culo de trabajo los 7 días de la semana, absorbido por un proyecto que estoy deseando terminar pero que a veces parece no tener fin. Vamos, cosas que van con la profesión. Podría haber trabajado lo mismo en mi propia casa pero he preferido esperar a estar más tranquilo. Llegar a tu casa tarde y tener que volver a encender el portátil es una puta mierda, pero es una mierda aún mayor si tienes que plancharte la ropa, hacerte la cena e ir al médico a que te hagan un lavado de estómago por la basura de comida que te has cenado, para volver a tu casa 5 horas después y tener que encender el portátil.

A pesar de todo eso, iba a hacerlo hoy. Estaba decidido, pero al final no ha podido ser. Y ahí es donde entra la pesadilla de esta noche, porque no hace falta ser psicólogo ni nada parecido para darse cuenta de que algo de miedo a irme, aunque inconsciente, hay:

Resulta que estaba cenando en el piso con unos amigos, no parecía una cena informal sino una cena de inauguración pisil aunque como suele ocurrir en mis sueños no puedo asegurarlo. El caso es que se veía que la cosa no iba a acabar bien porque estábamos cenando en el pasillo, y éramos unos 10:

pasillo.jpg

Ahí, tal cual, y con una mesa gigante estábamos cenando alegremente hasta que la cosa empezó a joderse. Resulta que empezaban a aparecer muertos. Muertos que ni yo ni ninguno de los presentes conocíamos. Sencillamente eran espíritus muy desagradables (de los desagradables de toda la vida) que aparecían en el comedor, el baño, la habitación o la cocina y venían hacia nosotros. Yo estaba cagado de miedo pero mis amigos lo veían con toda naturalidad, como si fueran camareros los muertos hijos de puta. Eran ordenados, muy ordenados, salía uno y luego desaparecía, un poco más tarde cuando yo estaba algo más relajado aparecía otro y así sucesivamente.

Yo estaba aterrorizado y decía “Joder, vaya mierda, que el piso estaba encantado y no han aparecido los fantasmas hasta ahora, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ NO PUEDO VIVIR AQUÍ !!!!!!!!!!!” y mis amigos decían con toda naturalidad: “anda, no seas exagerado que tampoco es para tanto, has tenido mala suerte pero a alguien le tenía que tocar, ya te acostumbrarás

A punto de llorar y temblando a más no poder, no entendía como era posible que no me apoyaran. Yo allí, rodeado de espíritus y ellos abandonándome a mi suerte. Que sí, que yo soy el primero que entiende que si ya están muertos pues poco se puede hacer, pero cojones, que menos que una palmadita en la espalda.

Con la última muerta la situación fue aún más surrealista. Apareció del armario que empezó a abrirse muy despaaaaacio:

habitacion1.jpg

Le decía a una amiga: “no te das cuenta!!!! otro más, no ves que así no puedo vivir joder!!!! como no os dais cuenta de la gravedad de la situación !!!!!” y ella comentaba: “tendrás que acostumbrarte pepito, tendrás que acostumbrarte, yo no tengo la culpa de que te haya pasado esto…

Después de tener esta conversación con mi amiga la puerta se abría del todo y aparecía la difunta en cuestión.

Entonces hablaba con la ella: “pero vamos a ver, si te han matado o algo y la poli no ha encontrado el culpable, o te has dejado algo que arreglar en el mundo de los vivos o lo que sea, dímelo y si puedo te ayudo, pero aquí no te puedes quedar para siempre como comprenderás porque me quiero independizar y no tengo otro piso” Al hablarle de esa forma, las arrugas de muerta y su cara desagradable en general iban desapareciendo transformándose en una muchacha con un IFF del 6 aproximadamente. Por un momento vi la solución, seguro que si les hablaba bien se acabarían yendo, puede incluso que me follara a todas aquellas muertas razonablemente atractivas que salieran del armario.

Pero en cuanto paré de hablar volvíó a convertirse en un monstruo terrorífico.

Y esa ha sido la pesadilla de hoy. Visto así, puede hacer gracia pero era tan real que me ha costado mucho rato entender que había sido una pesadilla y que estaba a salvo… qué cabrón es el cerebro cuando quiere…

IFF: Índice de Follabilidad Femenino

Qué desastre !

rompetechos.jpgQue para estrenar tu microondas nuevo te dispongas a hacerte unas palomitas de bolsa (ya sabéis 3 minutos y listo), y que casi te provoques la muerte por asfixia es algo que sólo le puede pasar a un individuo realmente lamentable.

Ese individuo, como no podría ser de otra manera, soy yo.

Algo falla

Algo no va bien. Llevo unos días angustiado, triste, agobiado …

Por ejemplo: se supone que debería estar feliz y contento, deseando llegar a casa para ir a hacer cosas al piso y nada más lejos de la realidad. Voy casi por obligación. Que no tenga ganas, teniendo en cuenta que supone un cambio en mi vida significativo (para bien) es un indicador bastante importante. Claro que el cansancio tampoco ayuda.

Toca hacer autoanálisis para saber las causas y plantear soluciones.

Hacer un auto-psicoanálisis no es algo sencillo hasta que – como todo en esta vida – te acostumbras. Y aún acostumbrado hay veces que cuesta un poco.

La mayoría de la gente cree que se conoce perfectamente a sí misma, pero no es cierto. Es fácil pensar eso si llevas una vida “regular”, sin sobresaltos ni alteraciones destacables. Pero luego la vida te pone en situaciones en las que no creiste que pudieras estar y es ahí cuando te sorprendes y reaccionas de una manera que no esperabas.

Yo a groso modo podría decir que conozco un 20% de todo lo que soy (para bien o para mal). A la mayoría de la gente le podría parecer poquísimo. A mí por el contrario me da la impresión de que quizás me he pasado de largo.

Autoanalizarse ayuda mucho a conocerte mejor y a entender como reaccionas ante ciertas cosas y como puedes reaccionar de otra manera.

Eso es lo que voy a hacer yo ahora:

Causas del malestar:

  • Vuelta al trabajo
  • Incertidumbre laboral: cambios profesionales, nuevos retos, etc … (estoy seguro de que ésto tiene una parte muy importante de culpa ya que los temas del trabajo me afectan mucho)

  • Piso: ésto “de persé” no es un problema pero hay muchas cosas que no tengo claras y a una mente hiperactiva como la mía le va fatal:

  • Desorientación … pensar qué estoy haciendo con mi vida … divagar sin un rumbo claro. Conozco mucha gente que no tiene objetivos ni necesidad de tenerlos. Los envidio, a mí me gusta marcar un camino y ver como lo cumplo. Ir dejando los días pasar, trabajando en el mismo lugar sin plantear ninguna inquietud que pudiera suponer un cambio en mi vida no va conmigo. Y no porque yo quiera, es que mi cabeza va a su bola y aunque intento controlarla, cuesta. Creo que es un tema de inseguridad. La sensación de tenerlo todo controlado es muy tranquilizante pero es absolutamente imposible tenerlo todo controlado y ahí es cuando las inseguridades hacen acto de presencia

Soluciones:

  • Plan de emergencia para reducir el síndrome post-vacacional (no sé si lo tengo pero bueno):

    • ir a nadar cada tarde

    • aprovechar el tiempo que gasto en el transporte público para despejar la mente (ver series con el portátil, escribir en el blog, ver programas de humor, leer algún libro absorbente)

    • intentar mantener el coco distraido en casa

    • hacer sesiones de relajación

  • Escribir qué es lo que quiero hacer con mi vida. Qué quiero hacer con el piso, con el trabajo, con mi futuro … Ver si dentro de 6 meses esas prioridades no han cambiado y si es así cambiar, “sencillamente” cambiar

  • Esforzarme por ver las cosas buenas que me pasan cada día

  • Irme a dormir pronto

Y alguna cosilla más que se me ocurrirá por el camino :)

Al toro!

Mudanza

El sábado pasado vacié la casa de mis padres para llenar el piso :)

mudanza.gifEntre el jueves y el viernes me organicé todo lo que tenía que llevarme, dónde estaba, si requería algún tipo de embalaje extra (casi todo lo que me tenía que llevar ya venía en cajas, es lo bueno que tiene empezar desde cero :D ) y ya tenía medio de transporte.

Había pensado en alquilar una furgoneta grande para no dar muchos viajes, así que empecé a mirar … por precio parecía muy atractivo Pepecar pero sólo podía disponer de la fregoneta de 9 a 14 y no me pareció tiempo suficiente. Entre que vas a recoger la furgoneta, llegas a tu casa, cargas, vas hasta el piso y descargas ya pasa rato, y luego vete con prisas a devolverla. El resto de compañías se iban a los 150 leuros más o menos y eso para llevar cuatro trastos no me parecía la mejor opción.

Así que a tirar de conocidos. Podía disponer de una citroen berlingo, una citroen c15, una renault kangoo, otra citroen berlingo, y una VolksWagen Caravelle.

Como para estas cosas está claro que el tamaño sí importa llamé a mi amigo Carlitos (alias Charlie Brown y con derecho a usufructo de la VolksWagen Caravelle) y me dijo que no había problema, quedamos en que el sábado a las 9:00 vendría.

Total, el sábado a las 8 am entre mi padre y yo empezamos a bajar cosas al portal. A las 9 ya estaba todo bajado, habíamos desayunado, bien, todo según lo previsto… en ésto que me llama mi amigo y se produce esta conversación:

Yo: Digamelón ?
Brown: Has bajado las cosas ya ?
Yo: Sí ya está todo abajo en cuanto vengas ya podemos empezar a cargar cosas
Brown: Pues vuélvelas a subir que la fregoneta no arranca
Yo: Oooostia !!!!! (risas extrañas)
Brown: Pues sí, ahora voy para allá
Yo: No hombre para qué, tú tranquilo si tengo más fregonetas de las que disponer, no te preocupes que yo hoy hago la mudanza. Espera que hago unas llamaditas y te aviso en 10 minutos
Brown: que no que ahora voy para allá y algo podremos llevar

No hubo forma de convencerle de que no viniera. Dadas las circunstancias empecé a hacer llamadas por este orden:

- llamada 1 citroen berlingo: no me coge el teléfono (qué cabrón Miguelito :D )
- llamada 2 citroen berlingo: no puedo disponer de esa fregoneta porque es del trabajo de uno, el que tiene derecho a usufructo está de vacaciones y además les puede hacer falta por la mañana (a la empresa vaya)
- llamada 3 me la ahorro: total, es de un amigo pero la estará usando en el trabajo … un sábado por la mañana no puedo hacer uso
- llamada 4 citroen c15: última oportunidad y …. VICTORIA !!!!! si es que alguno tenía que haber. Es de mi tío, me dice que no hay problema y que ahora viene. Efectivamente así es, no os podéis imaginar lo que cabe en una C15 con baca, impresionante. Las cosas que no entraron me las llevé yo en mi coche, y descargamos entre mi padre, mi tío, Charlie Brown y yo. Muchas gracias a todos.

Una vez descargamos el tinglao sólo había que montar la mesa del comedor y mi cama y ya está. Mudanza realizada y además en tiempo récord porque lo hicimos todo en un viaje y en dos horas y pico en total.

Habrá fotos en próximas ediciones :)