Anna Frank
Este verano estuve en Amsterdam y aproveché para leerme su diario. Lo dejé a medias después del viaje y lo he terminado hace poco. Siguen ahora algunas de las reflexiones que llamaron mi atención:
19 de noviembre de 1942:
Me da mucho miedo pensar en todas las personas con quienes me he sentido siempre tan íntimamente ligada y que ahora están en manos de los más crueles verdugos que hayan existido jamás.
Y todo por ser judíos.
13 de enero de 1943:
No nos queda más remedio que esperar con la mayor tranquilidad posible el final de toda esta desgracia. Tanto los judíos como los cristianos están esperando, todo el planeta está esperando, y muchos están esperando la muerte.
27 de marzo de 1943:
Rauter, un pez gordo alemán, ha dicho en un discurso que para el 1 de julio todos los judíos deberán haber abandonado los países germanos. Del 1 de abril al 1 de mayo se hará una purga en la provincia de Utrecht (como si de cucarachas se tratara), y del 1 de mayo al 1 de junio en las provincias de Holanda septentrional y Holanda meridional. Como si fueran ganado enfermo y abandonado, se llevan a esa pobre gente a sus inmundos mataderos. Pero será mejor no hablar de ello, que de solo pensarlo me entran pesadillas.
24 de diciembre de 1943:
Cuando llevas un año y medio encerrada, hay días en que ya no puedes más.
1 de agosto de 1944:
Tengo mucho miedo de que todos los que me conocen tal y como siempre soy descubran que tengo otro lado, un lado mejor y más bonito. Tengo miedo de que se burlen de mí, de que me encuentren ridícula, sentimental y de que no me tomen en serio.
He descubierto a una niña con una importante capacidad introspectiva para su edad, inquieta, sincera e inteligente, con una calidad en la escritura impensable en cualquier chaval español de su misma edad.
Es duro leer según qué vivencias derramadas con el bolígrafo de una chiquilla, pero vale la pena.
May 18th, 2010 at 12:03 am
Hola Pepito:
Lo más fuerte es lo que no pudo escribir, porque no tenía ni papel ni lápiz ni salud. Un día de estos tenemos que ver una miniserie de la BBC que muestra la vida de Anna Frank, desde poco antes de empezar a escribir el diario hasta después de que su familia fuera llevada a los campos de concentración.
Tras acabar la guerra consideraron que sería interesante recoger el testimonio de los niños en forma de diarios; el de Anna sería uno de tantos que mostraron cómo fue, desconozco si hay otros publicados.
Algo casi más espeluznante es ver los dibujos que hacen los niños que han vivido o incluso han sido soldados en guerras. Seguro que dibujar es una gran ayuda terapéutica para poder expresar lo que, quizás, no pueden usando la palabra o la escritura, que es algo esencial para verbalizar el trauma y poder superarlo.
Lo peor de todo es que cosas tan o más horribles están sucediendo en estos momentos, en el Congo, por ejemplo, donde secuestran a niños para convertirlos en soldados y lo primero que deben hacer es matar a sus padres, más tarde les obligan a comerse a sus enemigos… y nadie hace nada, es más, les vendemos armas a las guerrillas, porque nos conviene, porque hay que sacar de allí el coltán que necesitan nuestros teléfonos móviles para funcionar y poder enviar SMS a programas de la prensa rosa.
Namasté
May 18th, 2010 at 9:27 pm
Salvajadas se han hecho, se hacen y se seguirán haciendo durante muchos años, por muy lamentable que sea… hasta que la codicia deje de ser algo intrínsecamente animal.
May 19th, 2010 at 10:44 pm
Y luego dicen que el hombre es mejor que el animal, que tiene inteligencia y que a diferencia de los animales, mantiene en la memoria todo aquello que va aprendiendo y a su vez lo va transmitiendo de generación en generación haciendo que la especie evolucione. Pues vaya evolución… Los animales en cambio no, todo lo tienen siempre que aprender y mira, al menos nos e dedican a acabar con los de su misma especie porque sí.
Yo pienso que si el ser humano es tan inteligente,¿Por qué, en lugar de defender a la cría como hacen los animales, permite que se hagan cosas así? La codicia, ambición o el dinero no pueden llegar al punto de nublar la razón acabando con todo tipo de comportamiento moral o ético.
No soy partidaria de ningún castigo físico pero haría la excepción encantada con todo aquel que ha hecho o hace daño a un niño, ya sea física o psicológicamente.
May 19th, 2010 at 11:44 pm
“Cuando el poder del amor sea más grande que el amor al poder, el mundo conocerá la paz”
Jimi Hendrix
May 21st, 2010 at 9:06 pm
Sandra: No somos la única especie que mata por diversión. Te lo digo de memoria, pero creo que sin ir más lejos, los chimpancés también lo hacen….
Los humanos también protegen a sus crías, como buenos mamíferos. Lo que pasa es que los nazis no consideraban a los judíos personas.
Para que estas barbaridades pasen sólo hacen falta dos cosas: falta de empatía hacia un grupo, etnia o lo que sea, e impunidad.
Los nazis tenían ambas cosas y tuvieron impunidad durante el tiempo suficiente como para construir la infraestructura necesaria para el holocausto. Dale a alguien con impunidad, poder y falta de empatía el tiempo suficiente y tendrás un genocidio, seguro…
May 21st, 2010 at 11:27 pm
Holaaaaaaa:
Una sociedad de más de 150 individuos no suele ser estable. 150 parece ser el número máximo de personas que más o menos pueden interelacionarse, vincularse y conocerse entre sí y formar una comunidad unida. Para poder constituir sociedades más grandes sin que se produzcan escisiones ni altercados y que colaboren es necesario una serie de normas sociales (éticas, legales, religiosas…). Modificando esas normas puedes modificar el comportamiento de la sociedad.
Una sociedad grande, sin una serie de reglas que normativice las relaciones sexuales y la reproducción (una vez se comprende el papel necesario del macho en el proceso), conlleva a la autodestrucción rápida ya que ello comporta la desaparición de los recursos que sustentan a la comunidad (alimentos, agua …). Eso es algo de lo que debieron darse cuenta hace milenios ya que la nuestra es la especie más promiscua de entre los simios (aunque una de las menos fértiles de entre los animales), de ahí que el matrimonio y la monogamia sean algo puramente cultural y social.
Lo contrario también ocurre: sociedades próximas a su desaparición, como el pueblo judío en tiempos bíblicos, crean una serie de reglas para incentivar la reproducción, como la sumisión de la mujer al hombre (ya no es la hembra quien elige los mejores genes para su prole, sino que se impone la pareja reproductiva), las bodas a muy temprana edad (la máxima fertilidad femenina se produce pocos años después de tener la primera regla) la criminalización de la homosexualidad o la masturbación, la criminalización del sexo como vía para experimentar placer y no como instrumento de reproducción, de los métodos anticonceptivos, abortos, etcétera.
Si divides al grupo y deshumanizas una de las partes, generalmente induciendo prejuicios, puedes convertirlo en el objeto de las iras del resto de la sociedad y es más fácil su aniquilación. Esta es una de las tácticas más usadas en ejércitos, dictaduras y bandas terroristas. En realidad nuestro cerebro es muy primitivo; seguimos estando muy dominados por los sentimientos y las emociones, y por nuestro cerebro reptiliano, más instintivo ya que no hemos podido hacer la transición hacia una mayor racionalidad porque nuestra evolución ha sido rapidísima. Conseguir que nos comportemos como auténticas bestias es algo facilísimo, es algo muy estudiado en facultades de psiquiatría, en experimentos militares, pero lo más aterrador de nuestra especies es que podemos usar nuestra capacidad de raciocinio para que la destrucción y el sufrimiento sea inimaginable.
Y aquí se acaba mi rollo por hoy, que no se si venía a cuento, pero ahí lo dejo, jajajajaja.
Namasté